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Hola,
el tema del sueño ha mejorado muchísimo,
os cuento los avances:
Por la noche, se queda dormida solita (lleva
así 6 noches seguidas, así que ya se puede
considerar un avance). Ya no soy yo quien la
acuesta, su mamá después de darle la
correspondiente dosis de teta, le lee un
cuento y saca su peluche (que la habla y le
dice que hay que dormir y que se quedará
con ella). Alguna noche ha hecho algún
gorgorito (ni siquiera queja) y al poco
tiempo comprobamos que está sopa.
Desde que empecé yo a intentarla calmar por
las noches (desde el primer día) ya hacía
tramos de 4 a 6 horas seguidas, y nunca
superaba los 3 despertares nocturnos (lo
habitual era 1 ó 2).
Aunque en los despertares le costaba a veces
volver a coger el sueño hasta 1 hora (también
ha dado la circunstancia de que ha estado
con otitis), pero de repente enseguida que
iba a atenderla y la cogía en brazos se
tranquilizaba, la volvía a poner en la cuna
y a dormir en poco tiempo. Y claro, la
evolución ha sido que ha habido días que
ya ha hecho 10
horas seguiditas sin interrupción de
ningún tipo. Sin ir más lejos esta misma
noche, que la hemos tenido que despertar
para darle la teta (teníamos que irnos a
trabajar).
Cuando empezamos a intentar reeducarla no
pensaba que podía haber alternativa a
Estivill, y parece que sí la hay, con
paciencia y cariño los bebes no tienen por
qué sufrir. Nosotros aplicamos casi todo lo
que dice "Duérmete niño",
excepto lo de dejarla abandonada y llorando,
es decir, siestas, rutina de buenas noches
(baño-masaje-papilla-teta-cuento-peluche),
etc. y sobre todo que duerma en la cunita
(pero si se queja, llora o enfada, ahí
estamos para cogerla, hablarla, o cantarla).
Bueno esto lo dice la más pura lógica,
claro.
Aunque haya infinitos estudios sobre si la
leche materna tiene endomorfinas, etc., yo
en mi entorno sé que los niños de pecho
les cuesta más dormir de un tirón (hay
excepciones pero es así, evidentemente las
ventajas de lactancia, son infinitamente
superiores a este leve inconveniente), y por
ello pensaba que sin destetarla del todo sería
imposible que hiciera las noches seguidas
durmiendo. No es así, sigue con la teta y
duerme fenomenal (tampoco hay que echar las
campanas al vuelo, pero por ahora sí).
Por otro lado, teníamos un problema añadido,
nuestra hija nunca ha querido chupete
(tampoco la hemos animado demasiado), y
tampoco parecía que cogía apego por ningún
peluche (nuestro hijo mayor de 4 años,
duerme desde su primer día de vida con un
mismo muñeco, vamos que es de la familia,
se viene con nosotros a todos los sitios).
Parece que ahora sí ha cogido cariño a un
muñequito, y a partir de ahí se siente más
segura. Lo del chupete creo que al fin y al
cabo es beneficioso, porque no lo echa de
menos si se despierta en mitad de la noche.
Todo este rollo, para invitaros al
optimismo, con cariño, paciencia y
constancia.
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