|
Al
educar un niño en crecimiento, un padre debe
ponerse varios uniformes: el de policía, para
las situaciones peligrosas, el de cura para
las cosas relacionadas con la moralidad, el
frac y corbata de diplomático para las luchas
de poder, la bata de médico para curar pequeñas
heridas. Pero el traje que le servirá siempre
es el sombrero de payaso.
El
humor sorprende. la falta de seriedad coge al
niño fuera de juego y despierta atención
inmediata, diluyendo una lucha de poder, antes
de que las primeras salvas sean lanzadas. el
humor abre las orejitas y mentes cerradas. He
aquí como una madre se convirtió en
comediante y usó el humor para obtener
colaboración de sus hijos. L. de 6 años y N.
de tres, estaban en medio de una discusión
por un juguete, al final del día, cuando su
madre ya estaba estresada. Ella no tenía
tiempo ni energía para ponerse el traje de
psicólogo y profundizar en los sentimientos
de sus hijos. En lugar de eso, cogió un
bloque de juguete y se lo puso en la cabeza, y
comenzó su actuación: “mamá va a ser una
cabeza de bloque, me estoy volviendo loca. No
puedo soportar esta riña ni un minuto más”.
Y comenzó a hacer el tonto. Los niños,
chiflaron, y todo el mundo se rió, mientras
las payasadas de la madre diluyeron la bronca
de los niños. Después se sentaron y les
dijo: “es un momento duro del día. Mamá
está cansada. Tengo que preparar la cena.
Vosotros estáis cansados y hambrientos. Por
favor: ayudadme a organizar la cena.”
El humor hace el trabajo: la habitación de A.
de 7 años era un barullo. En lugar de decir
“vete a hacer la cama”, su cómica madre,
dejó que la cama hablara. “he pasado cerca
de tu cama esta mañana, y gritaba por favor,
que alguien me tape, tengo frío”. Incluso
para los adultos, el humor es una manera de
tener los trabajos hechos. Recuerdo el cartel
que había en el vestuario de cirujanos del
hospital: “Recuerda: tu mamá no vive aquí”
El humor protege: A. de 3 años tenía la mala
costumbre de alejarse corriendo de sus padres
en el parking. El padre decidió hacerse el
ciego tapándose los ojos con la mano, le
entregó las llaves del coche y le pidió que
lo condujera de la mano a donde estaba su
coche. ( por supuesto miró muchas veces entre
los dedos).
El humor desarma: los niños pueden ver en su
cara cuando usted va a decir que no a algo. Y
van preparando su resistencia. Usted puede
romperla poniendo su mejor cara cómica. El
humor también ayuda a sacar rápidamente a un
niño de un comportamiento regresivo. He aquí
como una madre resolvió este problema: M. de
4 años insistía en ponerse un pañal, porque
su hermanito lo llevaba. Su madre jugó con
ella tratando de ponerle un pañal de recién
nacido. Mientras las dos batallaban para hacer
encajar el pañal, M. se dio cuanta de lo
tonto de su capricho.
Utilice el humor con bastante frecuencia, para
darle al niño una segunda oportunidad de
obedecer. A nuestros hijos les encantan los
videos, así que nosotros hacemos mímica como
si rebobináramos. “M. ayúdame a recoger la
mesa”-“pero papá…”-“REBOBINA”
(doy unos pasos para atrás y comienzo de
nuevo, esta vez haciendo grandes gestos hacia
el niño) y esta es la pista que le indica que
es una segunda oportunidad. Habitualmente esto
termina con risas y obediencia
Extraído
de la web del Dr. Sears www.askdrsears.com
y traducido por Solecilla
Comentar
este artículo
Leer
más artículos sobre educar con cariño
|