Tote escribió:Uffffff, hay cosas que prefiero olvidar,
Y yo tambien. Con la mayor alguna noche, lo único que hacia la probre era un leve quejidito, pero con el enano, uffff, a partir de la semana de nacer hasta los tres meses eran horas de lloros sin forma de consolar, y a una hora determinada, desde las 8 de la tarde hasta las 11, 12 y a veces más, que horror, lo recuerdo y se me ponen los pelos de punta. Su padre y yo nos turnabamos para así poder atender a su hermana. Lo mas que recuerdo es su carita al final, cuando lograba dormirse, una expresion como de ¡ya no puedo mas!. Particularmente creo que no solo son los cólicos, sino que hay bebes muy sensibles a su adaptación al mundo, igual es una tonteria.