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Esparza
Olcina MJ, Aizpurua Galdeano P. Amamantar
al bebé y compartir la cama con él a los
tres meses de vida se relaciona con una
mayor prevalencia de lactancia materna al año.
Evid Pediatr. 2010;6:11.

Estudio
realizado en 2004 en una muestra de recién
nacidos hasta los tres meses de una zona
urbana en Brasil para evaluar el
mantenimiento de la lactancia materna hasta
los 12 meses y la relación de esta con la
costumbre de dormir junto al bebé.
A continuación se expone el artículo
completo.
Resumen Estructurado Objetivo: estudiar la
asociación entre el colecho a los tres
meses de vida y la prevalencia de lactancia
materna (LM) al año.
Diseño: en el año 2004 se realizó el
seguimiento de una cohorte de recién
nacidos de una zona urbana en Brasil
(Pelotas), desde el nacimiento hasta el año
de vida.
Emplazamiento: hospital y comunitario.
Población de estudio: la cohorte estaba
formada por 4.231 niños nacidos en Pelotas
durante el años 2004 (99,2% del total de
recién nacidos). Los lactantes nacidos de
parto único y alimentados con LM a los tres
meses de vida son los incluidos en este
estudio de cohortes. A los tres meses se
entrevistó a 3.985 madres (94,2%: 181 pérdidas
y 65 muertes). De ellos, 2.866 niños
(67,7%) se alimentaban con LM. Aunque a los
12 meses se entrevistó a 3.907 madres
(92,34% de la cohorte inicial: 241 pérdidas
y 82 muertes en total), el estudio que
comentamos se basa en los 2.866 niños que a
los tres meses se alimentaban con LM.
Evaluación del factor pronóstico: se
realizaron tres entrevistas a las madres
durante este periodo: en el hospital (al
nacimiento) y a los tres y doce meses de
vida del niño (en el domicilio). A los tres
meses de vida, los investigadores
preguntaron por el colecho. Para este
estudio se consideró que había colecho si
la madre y el lactante compartían la cama
habitualmente durante toda o parte de la
noche. No se concreta el significado de
“habitualmente”.
Medición del resultado: prevalencia de LM.
La LM a los 3 meses se definió como
exclusiva, predominante (con infusiones,
zumos de fruta y/o agua) o parcial (con
infusiones, zumos de fruta y/o agua, otros líquidos
o semisólidos). A los 12 meses se valoró
la continuidad de la LM parcial.
Resultados principales: de los alimentados
con LM a los tres meses de vida el 48,3 % de
los lactantes/madres practicaban el colecho
y el 51,7% no lo hacían. Los lactantes con
LM exclusiva y colecho a los tres meses de
vida mantuvieron más frecuentemente la LM a
los 12 meses (razón de prevalencias
ajustada: 0,63; intervalo de confianza del
95% [IC 95%]: 0,53-0,75 P<0,001). Los
lactantes con LM predominante y colecho a
los tres meses de vida mantuvieron más
frecuentemente la LM a los 12 meses (razón
de prevalencias ajustada: 0,74; IC 95%:
0,60-0,90 P = 0,003). Los lactantes con LM
parcial y colecho a los tres meses de vida
también mantuvieron más frecuentemente la
LM a los 12 meses (razón de prevalencias
ajustada: 0,83; IC 95%: 0,76-0,90
P<0,001).
Conclusión: el colecho a los tres meses
protege frente al abandono de la LM hasta
los doce meses de vida.
Conflicto de intereses: no existe
Fuente de financiación: no consta.
Comentario Crítico Justificación: la OMS
ha publicado recientemente una guía sobre
la nutrición de los lactantes, recomendando
la lactancia materna exclusiva hasta los
seis meses, y junto con otros alimentos
hasta los dos años o más. Múltiples
trabajos han puesto en evidencia las
ventajas de la lactancia materna, incluyendo
la disminución de la morbimortalidad de los
lactantes incluso en países de renta
alta1,2. Este trabajo aborda el estudio de
un posible factor protector, el colecho,
como favorecedor de la lactancia materna
prolongada.
Validez o rigor científico: este trabajo
presenta problemas de validez externa debido
a que el entorno es el de una zona de renta
baja dentro de un país en vías de
desarrollo. La cohorte estudiada presentó
una mortalidad infantil de 19,7 por mil
nacidos vivos. Esta cohorte fue seguida de
un modo bastante completo (pérdidas en
total del 5,7% en la revisión del año),
pero no se detalla la causa de la muerte de
los 82 niños perdidos por fallecimiento. A
los 3 meses, de los niños con LM (n =
2.866; muestra analizada en este estudio) la
paridad es superior a 4 hijos en el 17,9% de
los casos, 45% nacieron por cesárea y 88,8%
de las madres no trabajaban fuera de casa
(situación probablemente distinta a la de
nuestro entorno). En cuanto a la validez
interna resulta inquietante que aunque son
2.866 los niños de 3 meses con LM, solo
poseen datos del tipo de LM (exclusiva,
predominante o parcial) en 2.762 (pérdida
inexplicada de 104 lactantes), que es en los
que hacen el análisis. Sin embargo, los
lactantes de cada tipo de lactancia suman
2.796 lo que supone una ganancia inexplicada
de 34 lactantes. Además, se aportan pocos
datos sobre cómo se mide la exposición al
factor protector (colecho).
Importancia clínica: los resultados indican
una asociación positiva entre colecho y
mantenimiento de lactancia materna tal como
se ha evidenciado en otros estudios3 aunque
la relación causal no queda totalmente
probada, habiéndose sugerido que las
mujeres que lactan de modo prolongado también
pueden ser más propensas a compartir el
lecho con el bebé. Además existe la sombra
de la duda sobre la relación del colecho
con la muerte súbita del lactante, y ni en
el presente estudio ni en el estudio
original y completo de seguimiento de esta
cohorte se explica la causa de los
fallecimientos, aunque sí se hace constar
que el 27,5% de las madres fumaron durante
el embarazo, 3% tuvieron diabetes, 23,7%
hipertensión y 37,2% tuvieron infección
urinaria, todos ellos factores de riesgo
perinatal4.
Aplicabilidad en la práctica clínica:
aunque puede existir una falta de similitud
entre la población del estudio y nuestra práctica
clínica habitual, el colecho favorece el
contacto madre-hijo y la lactancia materna
por lo que se recomienda consultar las guías
de colecho seguro para poder aconsejar a las
madres que deseen practicarlo por
convicciones propias o culturales5.
Conflicto de intereses: ninguno.
Bibliografía
Olivares Grohnert M, Buñuel Álvarez JC. La
lactancia materna reduce el riesgo de
ingreso hospitalario por gastroenteritis e
infección respiratoria de vías bajas en países
desarrollados. Evid Pediatr.
2007;3:68.Aizpurua Galdeano P. Efectos de la
lactancia materna sobre la salud de las
madres y de los lactantes en países
desarrollados. Evid Pediatr. 2008;4:45.
Traducción autorizada de: Breastfeeding and
maternal and infant health outcomes in
developed countries University of York.
Centre of Reviews and Dissemination (CRD).
Database of Abstracts of Review of Effects
(DARE) [fecha de consulta: 28-04-2008].
Disponible en:
http://www.crd.york.ac.uk/CRDWeb/ShowRe
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Domingues MR, Timm IK, Matijasevich A,
Bertoldi AD, Barros FC. The 2004 Pelotas
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Saude Publica. 2006 Jun;40(3):402-13. Epub
2006 Jun 23.Academy of Breastfeeding
Medicine Protocol Committee. ABM clinical
protocol #6: guideline on co-sleeping and
breastfeeding. Revision, March 2008.
Breastfeed Med. 2008 Mar;3(1):38-43.
Descargar estudio:
http://www.evidenciasenpediatria.es/imgfiles/pdf/2010-6-11.pdf
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