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Libro: Felices Sueños "la solución sin lágrimas"

 
     ¿Por qué sin llorar? :
 Llanto y vínculo                                                               

 

La interacción del llanto y la desatención consentida sobre el Vínculo.

Vínculo y apego son dos pilares fundamentales en el desarrollo humano, esenciales en el funcionamiento estable de todos los niños a lo largo de su proceso de desarrollo.

Vínculo es el enlace básico de confianza entre el niño y su cuidador, principalmente su madre.

Se desarrolla por la repetición, especialmente durante los primeros seis meses de vida, del siguiente ciclo:

Necesidad del niño > Llanto > Reacción de rabia > Acción parental para descubrir la necesidad > Satisfacción > Relajación

La adquisición de vínculos satisfactorios trae como resultado un niño que logra adquirir la confianza necesaria en los otros como personas sensibles; en el mundo como un lugar seguro; y en sí mismo como un ser capaz de comunicar sus necesidades.

John Bowlby definió el apego como el lazo afectivo entre dos personas, inicialmente el niño y la madre; este lazo se convierte en una representación interna de cómo el niño puede crear relaciones con el mundo. Para este autor, esta relación inicial entre el yo y los otros es el patrón sobre el que se moldearán todas las relaciones futuras.

En un primer momento este lazo afectivo se crea sólo con los padres, a media que el niño crece otras interacciones, mutuamente satisfactorias, se van añadiendo a ese primer apego. La calidad del apego inicial del niño es de vital importancia en todo su proceso de desarrollo posterior, su rol es fundamental en el mantenimiento del vínculo de confianza; en el desarrollo de las relaciones con los otros; en la constitución de la propia identidad y autoestima; en el aprendizaje de la regulación de los sentimientos; en el desarrollo del lenguaje; y en el logro del desarrollo del potencial intelectual del niño.

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Todo el material al que hace referencia en este portal es puramente informativo. Si tienes cualquier consulta, dirígete a tu pediatra que te podrá orientar según tu caso particular.

Dormir sin llorar®  2005