Masajes para ayudar a domir a los bebés


Numerosos profesionales de la salud comparten opinión al decir que el masaje de los recién nacidos es una forma maravillosa, no solamente de refuerzo de las interacción padres-hijo, si no también contribuye al sano desarrollo del bebé.

Se recomienda a los padres aprender las técnicas de masaje de un monitor acreditado en masaje de bebés. Y adaptar el masaje a las necesidades individuales al nivel de desarrollo y al carácter de este.

Una de las técnicas para masajear a los bebés más conocidas y aplicadas es el MASAJE SHANTALA.

Llegado de Oriente desde la India, este masaje aprovecha la placentera y natural tendencia que tienen las mamás de acariciar a sus bebés y fue revalorizada y difundida en Occidente por Frédéric Leboyer, el famoso precursor del parto sin dolor. En un viaje a Kerala vio como una joven madre acariciaba armónicamente a su bebé. La escena le fascinó y estudió aquella secuencia de movimientos, que divulgó en nuestras tierras en un libro junto con los múltiples beneficios que reporta y le dio el nombre de aquella madre.

Masajear a los bebés presenta un gran número de beneficios:

Es relajante, a la mayoría de los pequeños les gusta estas caricias dulces y estimulantes. Este contacto afectuoso puede reducir el mal humor y la irritabilidad.

Contribuye a una buena digestión. El masaje puede suavizar los gases y los cólicos.

Los bebés prematuros obtienen muchos beneficios de los masajes apropiados. Los estudios demuestran una relación entre los masajes y la ganancia de peso en bebés nacidos prematuramente.

El masaje favorece la formación de lazos afectivos. Tu y tu bebé podréis disfrutar de este momento privilegiado, únicamente entre vosotros dos.

Favorece la comunicación. Aprenderás a conocer y descifrar los signos no verbales de tu bebé.

Ayuda a establecer esquemas de sueño a tu pequeño. Tu bebé aprende a relajarse y esto se traduce con el tiempo en una adquisición de un sueño más profundo y largo. La Universidad de Haifa (Israel) hizo durante dos meses un experimento con veinte recién nacidos. A la mitad de los bebés les dieron todas las noches masajes antes de dormir y después midieron los niveles de melatonina de todos los niños. La melatonina, que es una hormona que se segrega durante las horas de sueño, aumentaba en los niños que recibían el masaje, por lo que se dormían más fácilmente.

El masaje procura estimulación. Las dulces caricias estimulan los músculos y la circulación sanguínea.

Algunos consejos prácticos para un buen masaje :

No te lo tomes como una obligación: observa a tu bebé si está preparado para el masaje y si ves que se incomoda, déjalo para otra ocasión. El masaje siempre es para disfrutar.

Puedes empezar a masajear a tu bebé a partir del primer mes de vida durante únicamente 10 o 15 minutos , vigilando los signos de tu pequeño, si está molesto, o no parece disfrutar. Hay que ser prudente con los bebés que son muy sensibles, a lo mejor te toca esperar a que tu bebé sea un poquito más mayor para comenzar con el masaje.

El mejor momento para masajear a tu pequeño es cuando está en estado de «alerta tranquila » es decir cuando tu bebé está tranquilo, y sus ojos están abiertos observando.

Algunos bebés quizás no apreciarán el masaje la primera vez. Tu pequeño puede estar cansado, o puede tener hambre o posiblemente se siente pesado con el estómago lleno. Prueba con caricias dulces, háblale con un tono bajo y dulce o canta para ayudarle a relajarse. Su tu pequeño continua molesto, inténtalo más tarde. Y si pasa muy a menudo, prueba cuando tu bebé sea un poquito más mayor.

Puedes utilizar aceite de masaje para hidratar su piel , en el caso de no utilizar un aceite natural (de oliva, de almendras dulces) asegúrate de que no es tóxico y es comestible. Las pequeñas manos y los pies acaban muy a menudo en la boca de tu bebé.

Los bebés haces pis o otras cosas durante el masaje, no te sorprendas y prepárate colocando un pañal abierto bajo su culete.

Quítate las pulseras y anillos para evitar arañar a tu pequeño durante la sesión de caricias.

Es conveniente que tu bebé esté desnudo durante la sesión, es muy importante que la habitación esté templada.

Habla a tu bebé o cántale mientras le masajeas, y por supuesto, para y escucha a tu bebé cuando te responda.

Haz de ello una rutina. Reserva 15 minutos al día para masajear al pequeño de la casa y hazlo en los momentos que sepas que suele estar relajado.

Y por supuesto… ¡divertiros!

Agradecimiento a nuestra amiga viajera Morganilla, autora de la foto que ilustra este artículo.


 
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