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A
muchas mamás (y papás) nos venden la idea
de que lo verdaderamente “terrible” es
el primer mes de vida de nuestros hijos y
que luego, poco a poco, todo se irá
componiendo y a eso de los seis meses
nuestra vida será la misma que cuando éramos
solteros. Pues bien, mis hijos me han enseñado
que no hay nada menos cierto que eso de que
“a los seis meses debe dormir toda la
noche”. Lo dicen los libros, lo dicen los
pediatras, lo dicen las vecinas, lo dicen
las suegras y hasta nuestras propias madres
nos lo repiten sin cesar. Y mi experiencia,
y creo que la de muchas de vosotras que paseáis
por el foro, es otra, a veces la contraria.
Durante el primer año nuestros peques no
duermen por innumerables motivos biológicos
entre los que destacan:
-
“está
aprendiendo a dormirse”
-
“es
que está con las nuevas fases del sueño”
-
“son
los dientes”
-
“son
los mocos”
-
“es
que ya gatea”
-
“es
que ya se pone de pie”
-
“es
la guardería”
-
“es
la vuelta al trabajo de mami”
-
“es
que le quité la teta”
-
“
es la alimentación complementaria”
-
“son
los vecinos de arriba”
-
“es
el camión de la basura”
-
...
Y lo que se os ocurra
Pero, ¿qué pasa cuando nuestros hijos
tienen 15, 18, 22, 24, 28 meses y no duermen
toda la noche? Porque ya no estamos hablando
de dormir mal unos cuantos meses. Hablamos
de años sin dormir más de tres horas
seguidas. Hablamos de una situación que nos
afecta física y emocionalmente. Somos del
club de la ojera permanente, nuestra pareja
nos reclama más tiempo, estamos de mal
humor, nos enfermamos con frecuencia y
estamos realmente agotadas.
Bueno,
pues para vosotras que estáis como yo, que
llevo casi tres años sin saber lo que es
dormir en condiciones os presento algunas
ideas. Unas me han servido a mi para que mis
hijos duerman mejor, otras han funcionado a
otras madres. Ninguna es una receta mágica
ni hay un estudio científico detrás porque
cada niño y cada familia son un mundo. A lo
mejor te sirven tal cual, a lo mejor las
puedes adaptar a tu realidad, a lo mejor te
dan alguna idea que te ayude (nos encantaría
que la compartieras) y a lo mejor no te
sirven para nada.
1ª
idea. El colchón en el suelo.
A
veces a los niños no les gusta la cuna,
Tiene pinchos, se despiertan en cuanto los
metemos. Y seamos francos , con un niño un
poco mayorcito que ya pesa sus 10 kg o más
es difícil hacer la operación sin que se
despierten. Además, cuando se levantan se
ponen a llorar hasta que los sacamos. A lo
mejor todavía no camina y es pequeño para
una cama
pero un colchón en el suelo es una buena
alternativa. Si se caen, el golpe es pequeño,
si se despiertan se pueden mover e ir a por
sus juguetes en lo que llega mami o papi, no
hay barrotes.
A
algunas mamás también les ha funcionado
poner un colchón en el suelo en su cuarto,
lo llaman la “cama especial” y los niños
van ahí cuando tienen miedo por la noche
por cualquier razón. Se acuestan y no nos
despiertan.
2ª
idea. Digerir el día
Un
pequeño torbellino de que ya camina tiene
un mundo por descubrir. Eso excita a
cualquiera, además, empieza la época de
los regaños más fuerte porque las tratadas
y los peligros son mayores. Por eso propongo
la idea de jugar a revisar el día para
explicarles lo bueno y lo malo de forma que
les ayudemos a que no tengan pesadillas con
las novedades, los regaños o lo que sea. Yo
le pregunto a mi hija. “¿Ha sido un día
feo o bonito?” Empezamos a jugar cuando
tenía 15 meses y nada más hablaba yo y
ella metía baza con algún monosílabo.
Ahora me cuenta todo, claro que ya tiene
casi 3 años.
3era
idea. La tele de los sueños
La
mejor manera de evitar las pesadillas es
elegir con qué soñar, ¿no? Al menos eso
aprendimos
mi hija y yo. Primero le enseñé en
la tele que se podía cambiar de canal y le
expliqué que con los sueños era igual, que
si no le gustaba algo que cambiara de canal.
Luego empezamos a jugar a construir sueños,
igual que se inventan los cuentos para antes
de dormir. Temas sencillos, alegres y que no
creen estrés.
4ª idea. La teta cansada.
Este funciona para mamis que amamantan a
sus hijos un poco grandecitos y que ya
quieren dormir un poco más o quieren enseñar
a sus hijos que se pueden dormir sin estar
pegados a la teta. Consiste en inventarse un
cuento que explique al niño que la teta de
mamá está cansada y que quiere dormir un
poco más. Parece loco pero a varias mamás
les ha funcionado muy bien para destetar a
los hijos por las noches.
Este
tipo de cuentos adaptados funcionan también
para acostumbrar a los niños a situaciones
nuevas como la guardería, una nueva
cuidadora, dejar el pañal, irse de
vacaciones o lo que sea. Claro, hay que
hacerlo un tiempo antes de introducir el
cambio para que les guste.
5ª idea. Un cuarto para grandes.
Para sacar a un niño grandecito de la
cama de mamá a veces funciona ir con el a
comprarle una cama o la colcha o pintar su
cuarto a su gusto de forma que lo haga suyo,
que sienta que es su espacio y que es muy
muy súper especial.
6ª idea. Darle el "cambiazo"
por una mascota.
Si tu hijo ya está dejando el
preescolar y todavía le cuesta dormir solo
puedes intentar cambiarte por un perrito o
un gatito, si te gustan los animales. Los niños
se sienten protegidos y protectores y suelen
dormir mejor. Si te decantas por esta idea
ten muy claro que una mascota implica nuevas
responsabilidades y que en ningún caso se
trata de ningún juguete de que poder
deshacerse cuando os canséis de ella.
7ª idea, La cama de hermanos.
Si tienes varios hijos y a alguno no le
gusta dormir solo déjale dormir en
cama con un hermano o pega sus
camitas individuales para que no se sientan
solos. No te preocupes aunque sean de
distinto sexo porque seguro que antes de
iniciar la pubertad, como máximo a los 9-10
años quieren tener su propio cuarto o les
puedes vender la idea.
8ª idea, Dormirles por aburrimiento.
Consiste en poner en la tele una película
que conozcan y que no les den miedo porque a
veces hasta los dibujos de la tele más
inocentes les dan pesadillas. Vas bajando el
volumen y apagando las luces de la sala
hasta que se duermen por aburrimiento o te
piden ir a la cama. Con poca luz irán
teniendo menos ganas de jugar con los
juguetes y se sentarán a tu lado a ver tele
y puedes irles relajando con otras ideas ya
mencionadas.
Otras
sugerencias un poco más desesperadas.
9ª idea. La homeopatía
Cuando los niños
no duermen a veces es buena idea consultar a
un médico homeópata para que nos ayude con
el tema. Yo no me atrevo a recomendar
remedios de farmacia porque la homeopatía
es muy compleja y lo que le va a un niño no
le va a otro. Pero son microdosis muy
seguras y muy eficaces por lo que yo os
recomiendo que busquéis un buen profesional
porque ayudan con temas como despertares
frecuentes, pesadillas y sonambulismo.
10ª idea. Las infusiones relajantes.
Si tu hijo tiene más de dos años
puedes probar a mezclarle con la leche, a
partes iguales, una infusión relajantes
antes de dormir. A veces funciona y se
reducen los despertares significativamente.
Venden infusiones especiales para bebés que
también puedes probar.
11ª idea. La dieta ansiolítica.
Consiste en darle de cenar cereales de
cualquier forma, a ser posible con salsas en
base a leche y no de tomate. A los niños
les suele encantar el arroz y los
macarrones, así que no suele ser problema.
También les puedes dar papas y pescado
blanco. Se supone que son de digestión más
lenta y que tienen sustancias que favorecen
el sueño. Por probar no se pierde nada...
12ª los baños relajantes.
Hay quien pone en el baño de los niños
una infusión con hojas de lechuga, o de
lavanda o de manzanilla para ayudarles a
relajarse. Puedes probar, tampoco pierdes
gran cosa.
En
fin, esto es sólo un breve recopilatorio de
algunas ideas que nos han funcionado a
algunas. A lo mejor te sirven, a lo peor no.
Y si se te ocurre alguna otra idea que sirva
nos encantará que la compartas con
nosotras.
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